Amicia un día más

 La familia Simon era una familia francesa de la época de la Guerra entre Inglaterra y Francia, llevaban dos décadas de guerra y la cosa parecía que no iba a acabar pronto.

 

Amicia la hija de la familia tenía 19 años y era excelente en la artesanía, sabía fabricar con cuero una creaciones asombrosas de gran calidad. Su padre, también era artesano, pero del metal, es decir, herrero, y la madre cuidaba niños de las familias nobles del pueblo de al lado. Con tres trabajos la cosa iba bien en la casa.

 

Un día descansando de hacer cosas en su taller, Amicia, se acercó a su padre que estaba en la herrería del pueblo creando una armadura.

 

-Papá, ¿qué crees que nos deparará la guerra?

-No lo sé, hija, pero de momento hay trabajo, que es lo que necesitamos.

-Ya… Pero y si hay algún cambio de repente, y si quiebra la economía…

-De ser así vendrán tiempos duros, tendremos que apretar el cinturón

 

Amicia se fue preocupada por pensar demasiado en un escenario incierto del que no había pruebas.

 

En el pueblo estaba el pregonero de la guerra, que anunció que la guerra cada vez estaba más y más perdida y que los ingleses habían tomado varios pueblos, entre los que se encontraba en el que trabajaba la madre de Amicia.

 

La madre llegó cuando todos estaban en casa y anunció que los nobles ingleses que habían sustituido a los franceses la habían despedido, lo cual sentó muy mal a la familia, pero se recompusieron y trataron de animar a la madre.

 

-¡Ánimo mamá!¡Esta familia siempre ha salido adelante! Exclamó Amicia.

 

Mientras tanto un representante de la Corona fue al día siguiente a la herrería del padre de Amicia. Este le exigió un ritmo de trabajo agotador para fabricar material para la guerra, de no acatar las órdenes podría ser ejecutado, así que el padre ahora estaba mucho más en la herrería. Ya no tenía tiempo más que para dormir, y los pocos descansos que hacía era para desahogarse en la taberna, él, que ya tenía ciertos problemas con el alcohol, los acentuaría aún más.

 

Mientras tanto Amicia se esmeraba en sus creaciones de cuero, pero el mercado cada vez se interesaba menos en esas cosas.

 

La madre buscaba y buscaba trabajo pero cada vez había menos y ese escenario de bancarrota podía verse venir ante el derroche de la Corona en una guerra perdida.

 

Al final, Francia capituló ante Inglaterra y la ocupación de Francia bajo dominio inglés empezó. Los ingleses empezaron a colonizar el norte de Francia que es donde es casi donde se encontraban Amicia y su familia, es decir, la zona próxima a donde los ingleses habían establecido un dominio más directo y donde se cometieron más crímenes. Por suerte no estaban en esa zona, pero también habría medidas severas.

 

Las empresas y la Corona inglesas se hicieron con la economía de toda Francia y eso no excluiría, los pequeños comercios de artesanos, que ahora estaban bajo dominio de una empresa colonial. Eran tiempos de incertidumbre y decaimiento para los franceses, que no sabían en que asuntos de sus vidas podrían interferir los ingleses.

 

Ahora, el padre de Amicia sería despedido debido a sus problemas con el alcohol, la única que conservaba su trabajo era Amicia, que estaba viendo renacer su taller por el interés de la nobleza inglesa en sus piezas de arte.

 

¨Amicia, un día más, encuentra el camino para sobrevivir a lo largo de décadas de guerra¨ Dijo ella al cielo.

 

Mientras tanto en Inglaterra la Revolución Gloriosa ocurrió, y con ella el absolutismo cayó. Las relaciones internacionales cambiaron, y decidieron parar la impopular ocupación de Francia. El nuevo Gobierno retiró las tropas a Inglaterra y con ello se restablecieron los vínculos diplomáticos con Francia, cuya Corona empezó a reconstruir el país.

 

La madre de Amicia volvió a encontrar trabajo de limpiadora en una casa noble y el padre siguió con su adicción al alcohol hasta 4 años después, y cuando se recuperó volvió a la herrería. Mientras tanto Amicia se hizo adulta y mantuvo su taller de arte con cuero, que prosperó lo suficiente para dedicarse profesionalmente a ello ante la apertura del mercado, aunque siempre se mantuvo en la modestia llevando ella sola el negocio.

 

La familia consiguió superar este enorme bache y unirse más que nunca.

Pablo Tronos

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